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metapoema radical

Soy el primero: sabéis quien soy, deseando zambullirme... y desaparecer
arrimado a un esperpéntico despojo de saco de palabras en busca de su rima
perdida en una metáfora de anforados pasados
creo vencer el miedo y escribo
escribo para que nadie se olvide del recuerdo que se filtra en el cemento
para recordar la piel de las palabras
y la sangre que mana de cada letra
para nada por nada por mí y por todos mis compañeros
y por mí el primero
el eco de mi cara en el espejo de agua de un narciso
convaleciente ciego y viejo
es mi voz la que dicta
mientras sigue brotando sangre de las palabras encendidas
en tu diáspora grana
a ver si me acuerdo de enlazar sentidos radiactivos
porque tú sabes que siempre te recordaré por lo que nunca me dijiste
aquello a lo que no te atreves por miedo de mi miedo
cleptopoeta de palabras sin aliento
aferrado a la voluntad de la piedra y al calor del acero
aderezado todo de risas infantiles jajajajaja aun cuando el corazón es viejo
será mi cuerpo más de palabras que de agua
cuerpoema de cuerpo a cuerpo de palabras sudadas
¡invéntame de nuevo en el fluir de la tinta
que me derramo y no adivino el cauce!
¡hay horas radicales desnudas de blanca novia esperando tu pene de seis colores!
arco iris amantísimo que se contrae y se expande hasta más allá de lo conocido
como una gran manta marina que vuela en el agua del aire
para nada por nada por mí y por todos mis compañeros
y por mí el primero
el eco de mi cara en el espejo de agua de un narciso
convaleciente y ciego
es mi mano la que dicta
toca desata y mata
mientras la cuerda del deseo se tensa en dirección norte
los árboles y los sueños se alinean
en voltáicas formaciones que recuerdan destellos de lirismo
y a seis duendes que buscan el final de lo cierto.

*Publicada para la Vigilia Poética 2008, el 20 de junio, en el centro de Poesía José Hierro, en Getafe (Madrid).

cuatro caminos


un trozo de espejo
dos trozos de espejo
tres trozos de espejo
todos los fragmentos del espejo
unas cejas

suben
bajan
se arrugan
se enfadan
se detestan

levántate y vete
dicen que todos los viejos si son buenos van al centro

yo me gané el derecho a mirar tus tetas azules
desde que sacaste del bolso mi teléfono móvil

un trozo de espejo
dos trozos de espejo...

extra! extra!

damas y caballeros, ladies and gentlemen, mujeres con ansias... Payaso Pez informa: por un día mis neuronas tienen motivos para alinearse y hacer la ola eléctrica, provocándome fugaces momentos de felicidad. Y es que el Cuarto Incierto rebosa orgullo. El próximo domingo 1 de junio, de 12 a 14:00 María Cutter (alias Castrejón) firma su ensayo ...que me estoy muriendo de agua en la feria del libro, en la caseta 78 de la Librería Berkana. Durante la presentación del día 28 no nos lo pudimos pasar mejor. La señorita Castrejón y el resto de invitados hicieron pasar un buen rato a los numerosos asistentes. Libertad Morán tiene opinión parecida. Al acabar, leimos el poema de las horas radicales feministas... ¡y el publico se llevó todas las copias que dejamos! Por ese motivo, porque nuestro ego se ha hinchado peligrosamente, hacemos una pequeña 2ª edición de poemas para repartirlos durante la firma, junto a los ejemplares vendidos.










PD: Adjunto galería de imagenes del pasado reciente, ampliable en un futuro próximo, salvo censura previa. Ya saben, hagan click para ampliar.

María Castrejón, calentando motores para la feria del libro


La tarjeta bollera...


Un cuadernillo con radicales poemas

publicidad diaria

María Castrejón, sin cutter pero con el puño en alto, es lanzada a los kioskos en un artículo del diario Público en el que nos hablan de su nuevo libro, "...que me estoy muriendo de agua".
¡No olvidéis que hoy presentamos la obra en la Librería Berkana!

nos morimos de agua



CUARTO INCIERTO y el alter ego de María Cutter, María Castrejón, os invitamos a la presentación de la publicación de su libro:


"...que me estoy muriendo de agua"


La presentación correrá a cargo de nuestro padrino de turno, el poeta Dionisio Cañas.
Si os pica la curiosidad, para saber más echad un vistazo a esta entrevista...
Y al finalizar, los inciertos presentes recitarán un poema de las horas radicales confeccionado para la ocasión...
Todo ello y mucho más, este miércoles próximo, 28 de mayo, a las 19:30 en la Librería Berkana, calle Hortaleza nº 64 (metros de Chueca y Gran Vía) (ver mapa aquí)

la novia judía


vive enfrente de la novia judía
se hace pequeño
se hace invisible
no se muerde los labios
porque no tiene labios
cómo hierve su sangre
en su falda de sangre

cuánto ama a la novia judía
si viaja está solo
está pequeño
está invisible

la ve detrás de aquellos que
le dan la espalda

poema de las horas radicales III

mis legañas se han convertido en caballos de mar
tambien en memoria de mini minutos con sabor a humor de pez
ojos de cristal bañados en carreteras azules
y extrarradios embebidos por la luz de nuevo día en total estado de sitio
balbuceo gestos, sorbo el aire, ando de puntillas,
amanece como si nunca antes hubiera amanecido
tacto de enredaderas mutantes alcanzan el ojo del perro andaluz
y entonces sé que soy esto: mutación cardiaca y previsión del raciocinio
me abrazo a un mendigo que golpea su sombra
para así convertirme en el abrigo de un loco
que no tiene nombre, que no tiene ropa
mosca que flota en plato de fideos amarillos
desde el tiempo en que supuse ser más de lo que soy
verde lamento cotidiano
y supusión perenne de mi yo arropado por vocales, consonantes y palabras.

auto-retrete


soy el feto que tengo entre mis manos
al que limpio de pedazos de espejo
en los que se refleja nuestra madre.
dicen: naciste sola
y te convertiste en abrazo sucio
dedos ceniza virus
el alcohol que emana de las voces de los otros.
ese cuerpo formado a base de chinchetas
que recorre una esponja
y que el médico observa con los ojos en blanco
guantes de látex
latidos ajenos en monitores prestados
tres kilos ochocientos
es el peso de tu alma de peluche
hermana-madre-parturienta-enferma
nuestra es la sangre pegada en el zueco

tras de mí arrojo pedazos de comida al suelo. prefiero morir de hambre si así eres capaz de encontrar el camino hacia mi boca


lentamente
levanto mis brazos
me yergo depués de miles de años de camino a cuatro patas
inspiro, espiro
intento alcanzar tu cráneo
con los dedos,
ancestrales pezuñas que te peinan los labios.
las mandíbulas aflojan los músculos de la supervivencia
inspiro, espiro
muerdo tu cuello
acostumbrada como estoy a arrancar con los dientes los frutos de los árboles
el espacio cada vez es mayor alrededor de nuestros cerebros
creo que debería ponerte nombre
o quizá el beso haya durado demasiado

ciao


Los ángeles de bombillas amputan las piernas del otoño.
Donde yo estuve no había piel ni sangre de tus rodillas.
De las venas y botellas venecianas a los intestinos romanos
habla mi cuerpo tendido en el suelo del arsenal del arte:
“I will die”
Es mi sonrisa sólo una cámara fotográfica y un cuaderno.
Diciembre son días de la semana y relojes de móviles.
El frío no entiende de paralelos ni de franjas horarias.
Las hojas siguen cayendo mientras alguien pela una naranja.
Una luz intermitente me viola desde la caja de los juguetes.
Sé que dentro de treinta días vas a volver a morirte en la cama
(a través de las ventanas cubiertas de pañales llamarás a tu madre).

new poem de las horas radicales

por capricho, contra el cielo y contra el olvido
del papel naciendo un sentimiento que traspasa el verde como un pájaro
fabricado de tormenta de burbujas, espuma y plumas unidas por el azar
y por la eufórica circunstancia de la palabra olvidada en el suelo
de baldosas multicolores caídas de los árboles
como incipientes recuerdos absorbidos por un deseo convergente
silba burbujas-mercurio en un paso de cebra
por el que a diario transitan niños, peces, payasos con pan y sin dientes
vemos lo que no ven, no ven que les vemos, despacio, sin interferir casi en el cuento
sin acercarnos lo suficiente como para empaparnos de silencio
en nuestras bocas el vaho delata el alzamiento
y como el pan de cada día reviven las palabras sin sus letras
atrincherados nenúfares que nadan en lo incierto del agua
de los charcos del olvido, de la espuma de tu baño
del reflujo transparente de las piernas sumergidas en el ansia
mi sed se ensucia con tus limpias palabras
mientras la orilla se cae por la ventana...
descalzos dentro de nuestros zapatos
colgamos la sábana en el tendedero de la casa salvada del incendio