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Poema de las horas radicales. Relación o encuentro

Como quien encuentra una vieja foto debajo del sofá
curtida bajo el peso del mil siestas
una vez más y nada menos
chocan las partículas del caos del enérgico experimento
promesas, promesas, esperanzas, pero más que nada, silencios.

cenizas de carnaval

Lo que una vez fue viento
hoy es silencio
lo que fue agua
hoy sólo sed
bajo los pies
una vez fue tierra
lo que hoy me trae de cabeza
es ceniza
lo que una vez fue fuego:
ceniza de Carnaval.

Una cruz de polvo gris
sobre la máscara más cara
cara o cruz
tiré la moneda al aire
y nunca más volvió.

espacio entre las nubes

espacio entre las nubes es espacio contraelcielo
espacio contraelcielo es espacio creativo
espacio creativo es espacio entre las nubes



luzazul




Si te miro a ti no veo mi sombra

y decido disparar mientras te miro

a-rriesgo de perder en el intento...

luego gano.



Detrás, luz azul definiendo sombras
del azul aproximado
perfilada luz guillotina contra el negro que no es negro
recorte de sombra que no es sombra.




Si te miro a ti me estoy perdiendo el cielo

no demores más, dispara

¿qué tienes?: a mí, nuestras sombras...



si a mi me tienes, no te tienes tú.

metapoema radical

Soy el primero: sabéis quien soy, deseando zambullirme... y desaparecer
arrimado a un esperpéntico despojo de saco de palabras en busca de su rima
perdida en una metáfora de anforados pasados
creo vencer el miedo y escribo
escribo para que nadie se olvide del recuerdo que se filtra en el cemento
para recordar la piel de las palabras
y la sangre que mana de cada letra
para nada por nada por mí y por todos mis compañeros
y por mí el primero
el eco de mi cara en el espejo de agua de un narciso
convaleciente ciego y viejo
es mi voz la que dicta
mientras sigue brotando sangre de las palabras encendidas
en tu diáspora grana
a ver si me acuerdo de enlazar sentidos radiactivos
porque tú sabes que siempre te recordaré por lo que nunca me dijiste
aquello a lo que no te atreves por miedo de mi miedo
cleptopoeta de palabras sin aliento
aferrado a la voluntad de la piedra y al calor del acero
aderezado todo de risas infantiles jajajajaja aun cuando el corazón es viejo
será mi cuerpo más de palabras que de agua
cuerpoema de cuerpo a cuerpo de palabras sudadas
¡invéntame de nuevo en el fluir de la tinta
que me derramo y no adivino el cauce!
¡hay horas radicales desnudas de blanca novia esperando tu pene de seis colores!
arco iris amantísimo que se contrae y se expande hasta más allá de lo conocido
como una gran manta marina que vuela en el agua del aire
para nada por nada por mí y por todos mis compañeros
y por mí el primero
el eco de mi cara en el espejo de agua de un narciso
convaleciente y ciego
es mi mano la que dicta
toca desata y mata
mientras la cuerda del deseo se tensa en dirección norte
los árboles y los sueños se alinean
en voltáicas formaciones que recuerdan destellos de lirismo
y a seis duendes que buscan el final de lo cierto.

*Publicada para la Vigilia Poética 2008, el 20 de junio, en el centro de Poesía José Hierro, en Getafe (Madrid).

poema de las horas radicales III

mis legañas se han convertido en caballos de mar
tambien en memoria de mini minutos con sabor a humor de pez
ojos de cristal bañados en carreteras azules
y extrarradios embebidos por la luz de nuevo día en total estado de sitio
balbuceo gestos, sorbo el aire, ando de puntillas,
amanece como si nunca antes hubiera amanecido
tacto de enredaderas mutantes alcanzan el ojo del perro andaluz
y entonces sé que soy esto: mutación cardiaca y previsión del raciocinio
me abrazo a un mendigo que golpea su sombra
para así convertirme en el abrigo de un loco
que no tiene nombre, que no tiene ropa
mosca que flota en plato de fideos amarillos
desde el tiempo en que supuse ser más de lo que soy
verde lamento cotidiano
y supusión perenne de mi yo arropado por vocales, consonantes y palabras.

rasgo de lo leve

Paseando por la playa en Lanzarote, hice fotografías a las marcas que el mar había dejado en la arena. Descubrí una pequeña pluma blanca, mojada. El agua del mar al retirarse había dejado una huella como si la pluma hubiese escrito algo. Un rasgo largo y fino que se perdía levemente. Capté el instante mágico con la cámara. En mi cabeza algo se puso a funcionar sin saber muy bien qué era. Lo dejé pasar. Años más tarde, observando la fotografía, se me ocurrió realizar un cuadro en el que expresase con inmensa ternura, el legado final de una bailarina en sus últimos días. La pluma blanca del ave, olvidada en la arena, separada ya de su dueña, mojada, marchita, despeluchada, nunca más sostendrá el vuelo. Antes de desaparecer bajo la arena, el mar se presta con una ola, como una hoja en blanco, a que la pluma escriba sobre la arena su mensaje final. Escrito sólo para mí. Para mis ojos. Para que nunca lo olvide. Para que os lo cuente a través de la pintura. ¿Quién toma el relevo?


Óleo sobre lienzo, 89 x 116 cm, 2005.

migas de pan



"Olvido Pan,
No porque me falte memoria, porque no sea capaz de recordar. No.
Soy Olvido Pan por necesidad. Contemplo las cicatrices del tiempo, del amor mal vivido, las llagas de las caricias no sentidas, heridas de la ausencia, uñas mordidas del tiempo esperando.
Soy Olvido por necesidad de olvidar. Despertar un día sin recuerdos. Un día de borrón y cuenta nueva. Un día bajo el cielo cyan, sin nubes. Un día contra el cielo.
Tiempo de la amnesia. De no recordar siquiera que alguna vez tuve un nombre. De no saber cómo se da un paso. No saber lo que es caminar.
También soy Pan.
Pan básico, elemental. Pan que recibí al quitarme la leche que me dieron. Pan blandito
o duro,
pan bendito,
bendito pan.
Pan que es todo. Y de todos. Que me pusieron bajo el brazo. Que no pedí.
Que me disteis para llamarme tonto. Migajas de pan. Pan rallado."

¿qué es lo no tangible?



el recuerdo
de tus poros
impregnados
en mis manos
es un crimen
de nostalgia pura

intrusión
de ensimismados
mirlos

el detonante
interno/externo
para acordarme
del deseo dilatado
de tus músculos
y de tu centro

un haz azul
de glicerina
abriendo brechas

podría usar
este jardín
que llevo dentro
y convertirte
nuevamente
en madreselva

el reflejo
intestinal
del ansia

y el compás
de los gemidos
que se cuecen

si te acercas
verás tu imagen
temblorosa
en el Cristal
de las Delicias


“Flor intestinal”, ilustración por Olvido Pan © 2007

new poem de las horas radicales

por capricho, contra el cielo y contra el olvido
del papel naciendo un sentimiento que traspasa el verde como un pájaro
fabricado de tormenta de burbujas, espuma y plumas unidas por el azar
y por la eufórica circunstancia de la palabra olvidada en el suelo
de baldosas multicolores caídas de los árboles
como incipientes recuerdos absorbidos por un deseo convergente
silba burbujas-mercurio en un paso de cebra
por el que a diario transitan niños, peces, payasos con pan y sin dientes
vemos lo que no ven, no ven que les vemos, despacio, sin interferir casi en el cuento
sin acercarnos lo suficiente como para empaparnos de silencio
en nuestras bocas el vaho delata el alzamiento
y como el pan de cada día reviven las palabras sin sus letras
atrincherados nenúfares que nadan en lo incierto del agua
de los charcos del olvido, de la espuma de tu baño
del reflujo transparente de las piernas sumergidas en el ansia
mi sed se ensucia con tus limpias palabras
mientras la orilla se cae por la ventana...
descalzos dentro de nuestros zapatos
colgamos la sábana en el tendedero de la casa salvada del incendio